Que es el síndrome del arnés

Al síndrome del arnés se expone todo aquel que realiza trabajos en altura. Sus causas pueden derivar de un accidente o de la pérdida de conocimiento del trabajador que lo lleva. Por ello, resulta conveniente tomar las medidas preventivas necesarias, ya que el desenlace podría ser fatal.

Cuando debemos permanecer suspendidos, porque el trabajo así lo exige, el arnés es fundamental para preservar la vida en caso de una posible caída. Si aún llevándolo esta se produce, no siempre los resultados son positivos, sobre todo, cuando no se ha logrado una preparación previa.

Llevar un arnés adecuado, que sea de nuestra talla y esté perfectamente ajustado a nuestro cuerpo, nos será de gran ayuda. Además, es imprescindible atender a ciertas recomendaciones en caso de caída como mantener la movilidad de los miembros o realizar un rescate rápido del compañero afectado, con el propósito de salvar su vida.

Síntomas y consecuencias

Al sufrir una caída con el arnés puesto, nuestro cuerpo puede sufrir un efecto de torniquete si el arnés que llevamos no cumple con los requisitos adecuados. En caso de sufrir un desmayo o quedar inconsciente, se tienen pocos minutos para realizar el rescate.

Cuando el cuerpo queda en posición horizontal, la sangre se acumula en las piernas. Con la inconsciencia, la circulación se hace más lenta, dificultando la irrigación sanguínea por diferentes órganos vitales, como son el corazón o el cerebro.

En pocos minutos pueden generarse células muertas, debido a la dificultad de la sangre para llegar a ciertas partes del cuerpo. Estas células, en forma de toxinas, podrían llegar al cerebro produciendo daños irreversibles.

Mantener el movimiento de las piernas tras un accidente, con las rodillas debidamente dobladas, reducirá las posibilidades de que acontezca una fatalidad en un tiempo muy reducido, en menos de seis minutos.

La prevención resulta prioritaria cuando realizamos trabajos en altura. Después, actuar a tiempo contribuye a salvar vidas.

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